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Recientes investigaciones de la universidad de Massachusetts han ayudado a desvelar uno de los secretos mejor guardados del s.XXI: La dieta de las modelos de Victoria’s Secret. La comida tradicional castellana, con sus máximos exponentes en la verdura, el cocido, la morcilla, el cochinillo asado y el lechazo, son los principales platos de la tan preciada y guardada dieta de las modelos. Todos ellos, eso sí, compuestos de productos frescos directos de la huerta, cocinados al más puro estilo tradicional y acompañados de un hábito extraordinariamente revolucionario.

Ya lo anunciaba el nombre de la marca y había pasado desapercibido, Victoria tiene un secreto. Científicos, psicólogos, sociólogos e historiadores de todo el mundo llevan investigando ese secreto desde la creación de la marca, pero ha tenido que ser un grupo de estudiantes de Chinchilla, trasladados a la universidad norteamericana becados por el estado español, los que han arrojado luz a este misterio.

En contra de lo que se pudiera pensar, un consumo responsable de productos como el cocido, la verdura, la morcilla, el cochinillo y el lechazo, no ayudan al aumento de peso, de la grasa corporal y de los triglicéridos en sangre, más bien al contrario, contribuye a la pérdida de todos ellos, si van acompañados de unos hábitos revolucionarios que han impactado en la actualidad de medio mundo por transgresores a la par que simples y asequibles para todo el mundo: Deporte, vida sana y alternar todo tipo de alimentos, es decir, una dieta equilibrada.

“Echar una cana al aire, gastronómicamente hablando, produce placer y éste es un potente motivador de la felicidad”, afirma una de las modelos, “y la felicidad es un potente motivador para quererse a uno mismo; hacer deporte, sentirse sano, vivir y dejar vivir”.

Todo empezó en Asador de Aranda, conocido grupo de restaurantes especializado en este tipo de cocina, donde empezaron a notar una elevada asistencia de las modelos de la conocida marca, al igual que de modelos masculinos de Calvin Klein. “Yo veía que comían sin rastro de culpa, todo era placer. Luego los veía ir al servicio, por separado ¿eh?, y me entraba de todo. Porque creía que… ¡pues no! ¡¡Salían con las zapatillas de deporte puestas!!” afirma uno de los maîtres del grupo. Las declaraciones de una de las modelos de la marca de lencería al salir del restaurante, con un compañero de Calvin Klein, vestidos ambos para afrontar una sesión de cardio con plena cara de felicidad, fue el detonante definitivo para el inicio de la investigación por parte de los estudiantes de Chinchilla “Por mi cuerpo serrano ma-to, ¡¡ma-to!! ¡Que me quiten lo bailao!, afirmaba eufórica la modelo - me voy corriendo a casa y ¡ala! ¡To quemao!!” Su acompañante, en todo momento muy bien ataviado con unos ajustados y coloridos gayumbos con vistosas letras que no dejaban lugar a dudas de la marca a la que pertenecían, le iba haciendo los coros mientras corrían por la acera calle abajo “Y mañana parrillada de verduras en Asador de Aranda y al otro, lechazo y ¡¡movimiento al canto!!” Por el acento de los modelos se presume que eran de California.

Debido a la crisis económica, el Ministerio de Cultura se ha visto obligado a realizar muchos recortes en investigación. Pero todos los partidos políticos, sin abstención alguna, vieron en este caso un motivo para el auge de la cultura en nuestro país, por lo decidieron que merecía la pena hacer un esfuerzo y desembolsar una gran inversión para poder becar a los estudiantes de Chinchilla en la prestigiosa universidad norteamericana.